“Los palestinos son los descendientes de los antiguos judíos”

Shlomo Sand, profesor de Historia de Europa en la Universidad de Tel Aviv, publicó en el 2011 “La invención del pueblo judío“, donde cuestiona algunos principios básicos de la historia israelí oficial.

palestinaisrael

El libro se mantuvo cuatro semanas en la lista de los más vendidos en Israel, algo que Sand no acaba de entender. A cambio, ha tenido pagar el peaje de recibir anónimos donde se le amenaza e insulta, llamándole kelev natzi masria (perro nazi apestoso) y otras lindezas.

El libro contiene tres tesis complementarias, que en el pasado tuvieron cierto predicamento, incluso entre historiadores sionistas, pero que hoy han sido ocultadas. Los actuales judíos provienen en buena parte de pueblos europeos que se convirtieron al judaísmo fuera de Palestina, la diáspora no existió o ha sido magnificada y los judíos que se quedaron en la zona, los palestinos, son los auténticos descendientes de los judíos.

Perseguidos de nuevo, de nuevo por colonizadores europeos.

The Time that remains, Elia Suleiman, 2009.

Anuncios

La nueva política es muy vieja

O cómo no gestionar una (pequeña) crisis en Social Media.

El 3 de noviembre, Begoña Villacís, portavoz de Ciudadanos en el ayuntamiento de Madrid, tuiteó esto:

El problema es que la foto era una foto de archivo, de la época en que el PP gobernaba en Madrid. Dos días después, el tuitero Proscojoncio se lo hace notar:

El cachondeo no se hace esperar:

Bueno, al grano. Hasta aquí, ningún problema, basta con pedir disculpas por usar una foto antigua y santas pascuas. Pero, como vemos en una imagen publicada por Proscojoncio,  la reacción de Villacís es otra:

Begoña Villacis bloquea Proscojoncio

Matar al mensajero.

Parece que para Villacís, la mejor manera que tiene un político de mostrar que es un amante del debate y la convivencia ciudadana es cerrar la boca a quien le muestra sus errores.

No, la nueva política no era esto. Villacís demuestra no haber entendido nada y seguir usando los medios de comunicación sociales como si fueran un canal unidreccional. Y resulta que no lo son. Los medios sociales son conversación y el que no lo entienda no tiene mucho que hacer en el debate online.

Como ejemplo contrario, la actuación de la alcaldesa de L’Hospitalet:

 

The Robin Hood Tax


The Robin Hood Tax: Un impuesto a cada transacción financiera, destinado a fines sociales.

De su página web:

The Robin Hood Tax is a tiny tax on banks, hedge funds and other finance institutions  that would raise billions to tackle poverty and climate change, at home and abroad.

It can start as low as 0.005 per cent – and average 0.05 per cent . But when levied on the billions of pounds sloshing round the global finance system every day through transactions such as foreign exchange, derivatives trading and share deals, it can raise hundreds of billions of pounds every year.

Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet: 2

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red, en España ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Se ha publicado en multitud de sitios web. Si estás de acuerdo y quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.

La lenta recuperación económica, por Viçens Navarro

El crecimiento de la productividad, y de la riqueza que ello conlleva, no se ha estado distribuyendo equitativamente durante estos últimos 30 años, como consecuencia de la aplicación de las políticas liberales. Esta riqueza se ha concentrado más y más en las esferas del capital (es decir, del mundo empresarial) a costa del mundo del trabajo.

La defensa de las políticas que favorecían las rentas del capital se basaba en el argumento de que facilitarían el crecimiento económico. El argumento que “antes que redistribuir hay que crecer” se convirtió en el eslogan liberal, ampliamente utilizado en las culturas mediáticas y políticas del país. Pero tal tipo de crecimiento (basada en el favoritismo a las rentas del capital) creaba menos crecimiento económico y menos producción de empleo que el que se hubiera dado si tal crecimiento hubiera estado basado en una mayor redistribución de la riqueza. Lo que se necesita ahora es “redistribuir para poder crecer y crear empleo”.

Artículo completo en Público.

Ver también: La silenciada causa de la crisis, del mismo autor:

la enorme polarización en la distribución de las rentas que existió en los años que precedieron a la Gran Depresión del siglo XX, y que existe ahora. En la gran mayoría de países de la OCDE hemos visto desde los años ochenta un gran crecimiento de las rentas del capital a costa de una disminución de las rentas del trabajo, alcanzándose una concentración sin precedentes de las rentas en los sectores más pudientes de las sociedades avanzadas, con una disminución del porcentaje de la masa salarial sobre la renta nacional (y ello a pesar de que el número de trabajadores ha aumentado). Esta situación es resultado de la llamada revolución neoliberal (iniciada por el presidente Reagan en EEUU, y por la señora Thatcher en Europa) y sus políticas públicas liberales regresivas