El descarrilamiento

Se despertó de golpe en la noche profunda
como un tren detenido en mitad de los campos
se despertó gritando en pleno sueño
¿dónde estoy? ¿qué ha pasado?, la negrura
hecha plomo en sus ojos y ceniza en sus labios.
Se despertó ahogado de tristeza
con las manos crispadas ¿qué ha sido esto?
en una esquina tumularia del lecho
y al filo de algo altísimo, escuchando
su corazón percutir en las tinieblas
con la insensata terquedad de un loco
que golpea una puerta desde siempre cerrada.
 Y no es nada, se dijo, sin conseguir calmarse:
sólo es la muerte, que ha pensado en mí.

  Antonio Rabinad

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s