Un precio muy alto

(…)¿Qué enseñanzas pueden extraer otros? Después de 1989, los líderes de la era pos-Solidaridad, que eran más o menos liberales de izquierdas, alegaron argumentos para no hacer un juicio público ni una depuración del pasado comunista. Al principio pertenecían a un Gobierno de coalición en el que también había comunistas que acababan de ceder de forma pacífica el poder, y el Ejército Rojo seguía presente. Y había otras cosas más urgentes: construir una economía de mercado, una democracia liberal y el imperio de la ley. Junto a todo eso, algunos -como Adam Michnik, el influyente activista de Solidaridad y escritor político- defendían la necesidad de hacerlo “a la española”. Igual que había hecho España después de Franco, Polonia, después de Jaruzelski, debía olvidar el pasado.

Ahora puede verse que ese sistema fracasó. En realidad, el único sitio que conozco en el que ha salido bien es España, e incluso en este caso ha habido que pagar un precio.(…)

Timothy Garton Ash en El Pais. El subrayado y el enlace son míos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s